Mouffe y Laclau, es esa misma cualidad vacía de la democracia como significante la que hace necesario un constante proceso de renegociación que permita a la oposicionalidad mostrarse, sin verdadera necesidad de que la confrontación sea fructífera o tenga una funcionalidad práctica. Por lo tanto, una democracia participativa que dé voz y lugar —no disciplinario, claro— a todas las partes implicadas.
Mouffe y Laclau, es esa misma cualidad vacía de la democracia como significante la que hace necesario un constante proceso de renegociación que permita a la oposicionalidad mostrarse, sin verdadera necesidad de que la confrontación
ResponEliminasea fructífera o tenga una funcionalidad
práctica. Por lo tanto, una democracia participativa que dé voz y lugar —no disciplinario, claro— a todas las partes implicadas.